Teníamos…

La vida en las manos la sangre alterada los días inconexos y las palabras mudas. Por querer hablar y en vez de hablar molestar por querer sentir y en vez de sentir malgastar. Hambrienta estoy de antaño, de aquellos días en los que sólo importaba tu mundo y no el de todos los demás, de … Continúa leyendo