(Foto. Nutrinor.com)

Hace como un mes leí que Beyoncé y otros tantos personajes conocidos , debían gran parte de su buen estado físico a seguir una alimentación vegana. Mi amor a los animales y en líneas generales el respeto al medio ambiente, me hace creer que la producción de carne en la industria alimentaria debe cambiar.

Más que la carne, que consumo de vez en cuando, intentando siempre que sea de procedencia ecológica, me gusta mucho el pescado y casi todo lo que proviene del amigo océano. Y como ya había estado siguiendo una dieta de adelgazamiento basada sobre todo en proteínas de origen animal, la dieta paleolítica, con la que me fue muy bien la verdad y conseguí recuperar mi peso pre-embarazo, todo sea dicho, aún así quería hacer un poco ¨limpieza¨y estar un tiempo sin consumir nada de origen animal. Se me ocurrió que no estaba de más probar durante estos 22 días, suficientes para crear hábito, una alimentación vegana. Quería comprobar qué cambios notaba, si había mejoría en mi salud (tengo bastante colesterol, es hereditario), si echaba en falta el consumo de carne o pescado, si pasaba hambre…

Pues bien, he de decir que no he pasado hambre ni un sólo día, lo único es que he podido vivir lo complicado que es la parte de sociabilizar, es decir, salir a comer o a cenar. Esto se vuelve a veces misión imposible ya que te encuentras con muchos restaurantes que no tienen absolutamente nada en la carta apto para veganos. Está claro que nos tenemos que poner la pila en este asunto. Otra cosa que se me ha hecho difícil ha sido la hora de cocinar ¡se me acababan las ideas! Y es cierto que muchas veces terminaba comiendo lo mismo. Otra tarea complicada es hacer la compra, la mayoría de los alimentos que se consumen son perecederos en periodos cortos de tiempo. Por ejemplo las verduras frescas duran relativamente poco en el frigorífico y congelarlas no es lo mismo. Así que tienes que ir más veces al súper o al mercado. Hacer más compras y más pequeñas.

Eso sí, en el tema de salud se nota bastante, tengo el colesterol ahora mismo dentro de unos límites normales y sí se nota más brillo en la piel y el pelo y en general tienes bastante energía.  Respecto a mi anterior alimentación, sobre todo he echado de menos el pescado, de hecho ahora que he vuelto a comer como antes, voy a limitar muy mucho el consumo de carne.

Como conclusión creo que en general en España nos hace falta mucha información acerca de este tema y más restaurantes con opciones de este tipo, porque no es necesario que seamos veganos a diario para que un día nos apetezca comer así y no volvernos locos con la carta. También creo que no está de más, de vez en cuando, alimentarnos un tiempo así. Hacemos un favor al medio ambiente y también depuramos un poco.

  Ejemplo de plato vegano. Arroz con setas y tomate frito. Algo sencillo y rico.
 IMG_9201 Ejemplo de plato vegano. Pizza con verduras y queso vegano. Nada de hambre.

 

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